Autos fabricados en EE.UU. que podrían llegar sin arancel
La industria automotriz argentina está por vivir un cambio interesante. Con la próxima licitación del cupo de vehículos electrificados para 2027, se suma un acuerdo bilateral con Estados Unidos que permitiría importar vehículos sin el arancel extrazona. Esto podría resultar en más opciones y precios más atractivos para los consumidores.
Si bien al principio se pensó que este acuerdo beneficiaría principalmente a marcas estadounidenses, la realidad es que hay un panorama mucho más amplio. Varias automotrices de renombre producen en el país del norte, lo que abre la puerta a diversas opciones en el mercado local.
Una oferta más amplia de lo esperado
Marcas como Chevrolet tienen la oportunidad de introducir vehículos muy esperados. Por ejemplo, podrían llegar las pick ups Colorado y Silverado (estas fabricadas en EEUU), además de SUVs como Tahoe y Traverse. Y no olvidemos a los deportivos icónicos como el Corvette.
Ford también podría hacer su movimiento, ampliando su gama con el Bronco en varias versiones, además de los modelos Explorer y Expedition. Las variaciones más grandes de la Serie F, como la eléctrica F-150 Lightning, también se sumarían a la lista. Modelos ya presentes en el mercado, como el Mustang y la F-150, podrían verse beneficiados con ajustes en los precios.
En cuanto a Jeep, podríamos ver la incorporación del Grand Wagoneer, sumándose a Wrangler, Gladiator y Grand Cherokee. Por su parte, Ram podría reposicionar su gama 1500 para atraer más compradores.
De SUV premium a eléctricos: las opciones que se suman
El impacto del acuerdo no se limita a las marcas estadounidenses. Honda podría mejorar su oferta con modelos como Odyssey, Pilot y Ridgeline, además de poder darle más protagonismo a los Civic, Accord y CR-V.
Hablando de Hyundai y Kia, ambos producen en Estados Unidos, y podrían traer modelos eléctricos como Ioniq 5, EV6 y EV9. También se sumarían SUVs como Santa Cruz, Telluride y Sorento.
A las marcas premium no les faltarán opciones. BMW podría ofrecer toda su línea X (X3, X5, X6, X7 y XM), mientras que Mercedes-Benz sumaría los modelos eléctricos EQE y EQS, además de GLE y GLS.
Nissan podría traer modelos como Murano y Pathfinder, reemplazando versiones actuales por unidades producidas en Estados Unidos. Subaru también podría mejorar su competitividad con los modelos Crosstrek y Forester.
El factor Tesla y las grandes expectativas
Uno de los grandes nombres a tener en cuenta es Tesla. Con la posibilidad de importar sin arancel, podríamos ver la llegada de sus modelos como Model 3, Model Y y hasta la tan esperada Cybertruck, si deciden desembarcar oficialmente en Argentina.
Las opciones no se detienen ahí. Toyota podría sumar modelos como Camry, Highlander y Tundra a la lista, mientras que Volkswagen traería el SUV Atlas, ampliando aún más las alternativas para el público.
El otro frente: el cupo de electrificados
En paralelo, el programa de importación de híbridos y eléctricos sigue siendo fundamental. Actualmente, hay un límite de u$s16.000 FOB, restringiendo la oferta mayormente a vehículos asiáticos.
Dentro del sector, se analiza la posibilidad de aumentar ese límite. Un cambio podría diversificar la oferta y permitir la llegada de vehículos de mayor valor, incluidos aquellos de Europa, Japón y Corea del Sur.
El costo de operación, que incluye logística, impuestos y márgenes, suele duplicar el precio FOB, llevando los valores finales entre u$s32.000 y u$s35.000 en muchos casos.
La combinación de acuerdos comerciales y programas de incentivo está marcando un momento clave. La apertura a vehículos fabricados en Estados Unidos podría redefinir el mercado argentino, incorporando desde SUVs y pick ups hasta modelos eléctricos de última generación.
La forma en que se implementen estas medidas y las estrategias adoptadas por cada automotriz determinarán el rumbo. Ya se empieza a percibir un panorama más competitivo y variado para los consumidores.